
PCR: confirma la presencia del virus y se usa para diagnosticar a personas con síntomas de infección. Un profesional sanitario extrae una muestra nasofaríngea, que se analiza en un laboratorio especializado para detectar el material genético del virus. Los resultados pueden tardar entre 24-72 h.

SEROLOGÍA: confirma la respuesta del sistema inmunitario contra el virus. Se usa para saber si hay anticuerpos en la sangre y si estos son de una infección activa o pasada. Un profesional sanitario extrae una muestra de sangre. Los resultados se obtienen en unas horas.

TEST RÁPIDO DE ANTÍGENOS: detecta la presencia de proteínas del virus. Permite identificar a las personas que están infectadas por el SARS-CoV-2 en el momento de realización de la prueba, especialmente en los primeros cinco días tras la presentación de síntomas. Dependiendo de la situación epidemiológica, también pueden usarse este tipo de tests para detectar asintomáticos y para realizar cribajes. Se extrae una muestra nasofaríngea pero el test no precisa de laboratorio: los resultados pueden obtenerse en el mismo lugar donde se toma la muestra (como sucede con un test de embarazo, por ejemplo). Los resultados se obtienen en unos 15 minutos.

